LA CONFIANZA EN UNO MISMO
Carlos Mora Vanegas
El único realista de verdad es el visionario. Federico Fellini
Generalidades, alcance, opiniones
Es sumamente importante mientras permanecemos en esta dimensión, el conocernos, evaluar en donde están nuestras debilidades, como fortalezas, tratar de reducir al máximo las primeras, todo ello a fin de que aflore nuestra seguridad, emprender las acciones que nos corresponden realizar en pro de nuestro crecimiento.
Debemos cultivar la confianza en uno mismo, ello nos ayudará a que nuestras acciones sean positivas, alcanzar las metas que nos hemos propuestos, obtener buenas relaciones y sobre todo, garantizarnos armonía, paz, salud.
Debemos estar atento en nuestro comportamiento, conducta, en como gerenciamos nuestra energía, pensamientos, sobre todo, estos últimos, que deben ser positivos, ya que ellos son manejados por el cerebro y la forma como le damos vida, los realizamos, determinaran mucho nuestra seguridad como resultado de saber interpretar los signos y señales con nuestro entorno, con lo que nos interrelacionamos.
Nos recuerda al respecto, la Escuela de Ecuación Mental, que "Hoy sabemos que la confianza en uno mismo, el entusiasmo y la ilusión tienen la capacidad de favorecer las funciones superiores del cerebro. La zona prefrontal del cerebro, el lugar donde tiene lugar el pensamiento más avanzado, donde se inventa nuestro futuro, donde valoramos alternativas y estrategias para solucionar los problemas y tomar decisiones, está tremendamente influida por el sistema límbico, que es nuestro cerebro emocional. Por eso, lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba mostrando". Hay que entrenar esa mente.
Por su parte el Centro de Reflexión Existencial, a través de superación-personal.net, nos aporta, que la confianza en sí mismo es un elemento crucial en el desempeño de la persona. Puestas dos personas a realizar una misma tarea, si todos los demás factores son iguales, lo hará mejor y más rápido aquella que tenga más confianza en sí misma. Esto se aplica a todo tipo de tarea, desde la más simple a la más compleja. Uno se darás cuenta de la importancia de esta afirmación cuando nos percatamos de que la tarea más compleja que tenemos que realizar es justamente vivir.
Se nos agrega además, que son muchos los factores que pueden influir en el hecho de que una persona tenga o no confianza en sí misma, pero hay uno que es primordial: la manera en que es criada la persona. Cuando hablamos de persona, pensamos en una persona adulta y a menudo olvidamos que esa persona adulta fue antes una persona, un niño. Es durante la infancia que se echan las bases de lo que será la persona adulta, y es muy difícil que esta persona adulta pueda cambiar el rumbo que le fue marcado en su infancia.
Existen maneras de criar a un niño que estimulan la confianza en sí mismo y otras que tienden a destruirla. Deshacer el efecto de una mala crianza o una mala educación, es muy difícil cuando la persona ya es adulta. Sin embargo, el cambio puede darse, ya sea de manera fortuita o de manera deliberada.
Si pensamos que la confianza en sí mismo (o auto-confianza) se refiere a la creencia en la propia capacidad para llevar a cabo una tarea, podemos darnos cuenta de las diversas formas en que puede incrementarse la auto-confianza de una persona. En primer lugar, existen experiencias fortuitas que permiten a la persona darse cuenta de que es capaz de llevar a cabo una tarea para la que pensaba no tener condiciones. Se les suele llamar "experiencias cruciales" porque marcan una encrucijada en el camino vital.
Tomemos en cuenta también, lo que nos aporta Eroski Consumer al respecto, que la confianza es el convencimiento que alcanzamos sobre nuestras propias capacidades y cualidades. Se asienta en nosotros a medida que constatamos nuestra aptitud en las tareas que realizamos y al tiempo que logramos la habilidad para mantener relaciones de calidad con los demás. Es, por tanto, un sentimiento que se genera en nuestro interior y de cuyo desarrollo somos responsables. En la infancia necesitamos que el entorno, y en especial el padre y la madre, aporten seguridad, atención y nos haga sabernos queridos. Más tarde y a lo largo de toda la vida, aunque sigamos necesitando ser escuchados, respetados, valorados, y queramos saber y sentir que se cree en nosotros y en nuestras capacidades, debemos tener presente que la confianza hemos de trabajarla personalmente. Para ello debemos actuar y formalizar relaciones bajo la premisa de tener paciencia, darnos tiempo, cuidar las formas y no olvidar evaluar y valorar cada una de nuestras acciones, no con el propósito de juzgarlas, sino con el fin de constatar nuestras capacidades y conocer nuestras limitaciones
Conclusión
Definitivamente, es necesario preocuparnos en cultivar nuestra confianza, sentir seguridad en lo que hacemos sorprendernos en la forma en como procedemos, puesto la confianza evita el estrés, la tensiones, todo aquello que pueda generar miedo, temor, desde luego, exige conocimientos, estar preparados en lo que emprendemos, que tratamos de alcanzar

