LO RELEVANTE DEL BUDISMO ZEN
Carlos Mora Vanegas
Para los que somos de Occidente, probablemente el Budismo no nos interesa, porque nos hemos hecho dependiente, seguidores de otras enseñanzas religiosas, aquellas que más se han pregonado, como ha sido, todo lo concerniente al cristianismo, la que nuestros padres, ha seguido por generaciones, enseñanzas que más han traspasado las fronteras, más se han divulgado.
Sin embargo, cuando uno se adentra al Budismo, especialmente el concerniente al Zen, se manifiestan muchas luces que nos aclaran mucho sobre lo relevante que es cultivar nuestro espíritu, adentrarnos en su esencia , ahondar en sus enseñanzas que son muy significativas, y nos aclaran muchas inquietudes, permitiendo vislumbrar su alcance y repercusiones en pro de nuestra evolución espiritual.
Se sabe como lo cita Eduardo Mórlan que en Occidente el descubrimiento del Lejano Oriente fue impulsado en el siglo XVIII y Arthur Schopenhauer, el filósofo alemán, fue dilecto lector y analista de los Vedas hindús. De hecho, Jack Kerouak es el precursor de los hippies con sus beatniks y su mentalidad de aceptación al seguir filosofías hindús y escribir The Dharma Bums (Los vagabundos del Dharma). Hubo un renacimiento de esta apertura durante la época de fines de los ‘60s y principios de los ‘70s con el muy especial caso del monje católico trapense Thomas Merton, que casi logró una fusión entre ambas religiones.
Como lo comenta muscularmente.com/mente, el Budismo Zen surgió como síntesis entre el Taoísmo y el Budismo Mahayana, es una escuela de enseñanza tradicional, que tiene como principio la creencia de que todos los seres poseen una naturaleza búdica, por lo que conocerse a uno mismo es conocer y ser la esencia de Buda.
Este concepto básico del Zen, toma como método para restaurar la conciencia en el ser humano. Una serie de disciplinas y prácticas artísticas destinadas a provocar el vacío mental del alumno para que éste quede libre de ataduras psicológicas. Libre de conceptos de toda clase, de ideas preconcebidas, esto es virginal o vacío, pues sólo así estará cualificado para comprender las enseñanzas del Zen, diseñadas por antiguos maestros para conducir, al que lo busca, al conocimiento de sí mismo, clave con la que se abren todos los caminos hacia el conocimiento del Ser Universal.
Nos agrega además la fuente de información citada, que la enseñanza del Zen emplea un método directo para conseguir el despertar del adepto, es un sistema que conduce a la metafísica de modo directo, tomando como soporte ritual el instante presente, lo natural, espontáneo y cercano, esto es, la propia cotidianidad. Pero se trata de que el alumno lo vea todo de nuevo, de conseguir que observe la realidad que permanece "oculta ante sus ojos", pero eso no se logra corrigiendo algún tipo de anomalía visual: es la psiquis la que debe ser reeducada, y esto requiere, evidentemente, de métodos capaces de lograr el rompimiento de nivel psicológico necesario.
El Zen tiene como único propósito ayudar al individuo a buscar las claves de la esencia de las cosas. El Zen conduce a la transmisión de una visión simbólica o significativamente necesaria para advertir al Universo eterno y constantemente expresándose en la apabullante complejidad y orden de una Maquinaria Estelar. Se resalta, que la comprensión del Zen no permite el engaño del alumno, pues no existe en esta vía la posibilidad de una iniciación virtual o teórica, de modo que no hay lugar para el que quiere hacerse el listo, pues el maestro rápidamente advierte su ignorancia, ya que no hay nada fuera de él mismo para demostrar que ha comprendido el Zen.
Se agrega además, que la iniciación se obtiene luego de desaprender. De ahí, que se diga de estas escuelas que son "colegios donde no se enseña", o "Templos sin puertas". Lo que cuenta siempre es la propia experiencia, la propia comprensión de las enseñanzas, pues uno será lo que comprende y no por la guía de cualquier sapiencia. Ése es el conocimiento al que conduce el camino del Zen, nacido de la sonrisa de Buda y reconocido sólo por su discípulo "preferido". Aprender el camino de Buda es aprender acerca de uno mismo, y olvidarse de uno mismo para estar iluminado por todas las cosas del mundo, y prescindir del cuerpo y de la mente.
Se dice además por la fuente citada, que es en la pura contemplación, vacío de formas y de conceptos adquiridos, como el hombre consigue penetrar el núcleo de las cosas. Es vaciando su espacio mental, su estructura psicológica o su adulterada personalidad, plagada de egos o poses, como el hombre obtiene su experiencia de "satori" o iluminación, restaurándose en él su ingenuidad infantil la del no saber. Ahí se produce la iniciación y empieza el re-aprendizaje, es decir, el arte de vivir la iniciación, pues la "única enseñanza es aprender" como dice Tao Te Ching "Un camino de mil millas empieza ante mis pies"
Se dice que en una oportunidad un discípulo le preguntó a su maestro : ¿Qué es el Zen? ¿Qué eres tú? respondió éste (luego un silencio) ¿Comprendes? -pregunta el maestro. No sé. -respondió el discípulo. Esa mente que no sabe eres tú. El Zen es comprenderte a ti mismo -le respondió el maestro
Esto significa que las cosas deben ser observadas como verdaderamente son: tremendamente simples o naturales y sorprendentemente misteriosas o sagradas. Sin que entre ellas y nosotros interfieran los juicios que sobre ellas tengamos con prejuicios pues son puntos de vista siempre relativos. Implica, por consiguiente añadirse a ellas, o más bien contemplar que uno ya está añadido. Si algo nos separa de esa Realidad, es nuestra mente, esa que nos hace creer que somos su producto, que quiere comprender por ella misma, que se siente capaz de razonarlo todo partiendo de unos condicionamientos impuestos, privando al hombre verdadero de reconocer su auténtica naturaleza esencial. Esa mente prepotente e individualista que hace al hombre esclavo de su ignorancia es la que hay que regenerar vaciándola para estar en condiciones de comprender el Zen, el Ser o la esencia de las cosas.
Nos agrega http://revistakya.wordpress.com, que el Zen surge tanto del conocimiento budista hindú de que la realidad esencial de la vida se descubre al renunciar al acuerdo con cualquiera de sus formas, como del taoísmo chino y de que la armonía de la vida con el Tao se comprende dejando libre a la vida para que sea ella misma. Igualmente, es enemigo acérrimo de la idealización por medio de la solemnidad, pues actúa como límite para experimentar directamente las cosas. A tal extremo llega que existe la frase de “Si Buda se interpone en tu camino al Satori, mata a Buda”.
Se comenta además, que para estudiar Zen se necesitan 3 cosas:
- Una raíz de fe, que es creer que todo ser humano posee su propia naturaleza intrínseca y que la puede percibir, pues hay un principio fundamental que se puede captar,
- Una gran bola de dudas (no hay certeza) y
- Una gran tenacidad de intención (fortaleza de carácter para no dejarse vencer).
*fuentes debidamente señaladas
Bibliografía sugerida:
.-Bancroft, Ann. Zen. 1988. Madrid, España. 96 pp. Editorial Debate.
.-Merton, Thomas. Místicos y maestros Zen. 2001. México, D. F. 334 pp. Editorial Lumen 268 pp. Arkana / Penguin Group.
carmorvane@gmail.com
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